Acronis aprovecha la potencia de la detección en la nube a través de su red de centros de datos de todo el mundo. Cuando el agente de ciberprotección de Acronis de un endpoint detecta algo sospechoso, envía los metadatos a la nube para profundizar en su análisis e investigación, que incluye el uso de entornos aislados, el procesamiento con inteligencia artificial, etc. Las amenazas más sofisticadas también pueden someterse al análisis de un experto humano. A continuación, se crea un registro de detección que se pone inmediatamente a disposición de todos los demás endpoints conectados a la nube de Acronis.
La detección basada en firmas es una garantía más frente todas las amenazas conocidas, ya que siguen apareciendo de vez en cuando. Para agilizar el proceso de detección, la mayoría de las detecciones basadas en la nube, en comportamientos y en inteligencia artificial también se convierten al final en firmas.