Acronis, proveedor de datos del equipo NIO Formula E Team, ha
desarrollado una herramienta de software inteligente y aprendizaje
automático para reconocer las señales de los sensores defectuosos
de los coches de competición, y así ampliar la seguridad y su
tecnología.
Madrid, España, 15 de julio de 2019. Imagínese que un
paciente está conectado a un monitor cardíaco. Está vivo, sano y se
comporta de manera completamente normal, pero la imagen del
monitor, una línea recta, indica un problema terminal. "Esto es lo
que ocurre si hay un problema con uno de los sensores de nuestros
coches", explica Dave Chen, Jefe de Software de pista de la
escudería NIO Formula E Team.
Chen añade: "Ese sensor podría ser crítico para el
funcionamiento del coche. Si un sensor no funciona, podríamos ver
solamente una línea recta. O peor todavía, podría estar dando
mediciones contradictorias. Necesitamos llegar al origen del
problema rápidamente". Aquí entra el proveedor de soluciones de
datos Acronis, que ha
utilizado su experiencia para desarrollar una herramienta de
software de inteligencia artificial/aprendizaje automático (IA/AA)
para reconocer las señales de los sensores defectuosos.
Se recopilaron enormes cantidades de datos históricos de los
sensores repartidos por todo el coche, se etiquetaron como "buenos"
o "malos", para incorporarlos a los algoritmos de aprendizaje. Esta
información incluía fallos de sensores complejos, como caídas de
señal, datos "ruidosos" y calibración incorrecta. El resultado fue
una sofisticada computadora que ha aprendido a identificar cuáles
pueden ser los datos problemáticos. A partir de ahí, la herramienta
señala los problemas de los sensores a los ingenieros de NIO.
Lo explica Dave Chen: "Nos permite detectar los problemas en los
sensores y evita que perdamos tiempo en el análisis de información
incorrecta". Los sensores para coches son parte integral de los
coches de carreras del siglo XXI. Y podría decirse que en la
Fórmula E son incluso más importantes que en otras competiciones de
carreras de coches. Esto se explica porque las normas de la Fórmula
E limitan a solo 20 las personas que pueden formar parte del equipo
de pista. De ellos, unos 10 ingenieros (cinco por coche)
intentarán mejorar los tiempos por vuelta analizando las montañas
de datos que les envían los sensores de los coches.
Estos sensores se utilizan para medir toda clase de información:
temperaturas, presiones y velocidades. Los sensores de los muelles
y amortiguadores informan a los ingenieros de la dureza con la que
está trabajando la suspensión y les da una idea de si una
configuración distinta podría traducirse en un aumento de la
velocidad.
Algunos sensores leen energía infrarroja para deducir la
temperatura que alcanzan los frenos. Otros utilizan la velocidad de
desaceleración para detectar si el coche ha sufrido un accidente.
En ese caso desconectan el interruptor de potencia de la batería
para aislarla y asegurarse de que los comisarios de pista no corren
el peligro de sufrir una descarga eléctrica. Hay incluso siete
sensores en los guantes de los pilotos para medir su frecuencia
cardíaca y los niveles de oxígeno en sangre.
Los coches que utilizan los equipos de Fórmula E para las
pruebas pueden llevar unos 150 sensores. Pero para controlar el
gasto, garantizar una cierta paridad de rendimiento y, por lo
tanto, carreras más ajustadas, los coches que compiten en la
Fórmula E tienen limitado el número de sensores y solo pueden
llevar entre 50 y 60.
Con un peso de entre 15 y 30 gramos cada uno, estos sensores
tienen un tamaño equivalente a la mitad de una pila AA. A pesar de
su pequeño tamaño, cada uno genera múltiples canales de datos. Los
sensores repartidos por todo el coche envían la información a
través de 2 km de cable a un registrador de datos que tiene el
tamaño de una tablet, pero el grosor de un libro de bolsillo
pequeño. Cuando el bólido se detiene en boxes, se descarga la
información; cada coche genera alrededor de 200 MB de datos en la
clasificación, y 1 GB durante la carrera.
Un factor diferenciador entre la Fórmula E y la Fórmula Uno es
que la telemetría en "vivo" es extremadamente limitada. Por lo
tanto, los ingenieros de la Fórmula E no pueden ver cómo se
comporta un bólido en pista y considerar ajustes antes de poner las
manos sobre él. Dave Chen, de NIO, explica: "Eso significa que
tenemos que procesar los datos y hacer los cálculos más rápidamente
para poder hacer los cambios físicos necesarios al coche. Los
fallos en los sensores pueden hacernos perder un tiempo muy
valioso".
Y aunque son vitales, la realidad es que los sensores fallan.
"Son susceptibles al calor y a las vibraciones, en particular en la
Fórmula E, donde las carreras se desarrollan en circuitos
callejeros, que pueden tener bordillos agresivos en comparación con
los circuitos construidos al efecto", añade Chen.
NIO no es ajeno al uso de inteligencia artificial/aprendizaje
automático para resolver problemas. En su negocio de coches de
carretera, los científicos e ingenieros de software de IA/AA de la
empresa trabajan en problemas como la toma de decisiones, la
predicción del comportamiento y la detección de eventos extraños
para fabricar coches automáticos más competentes y seguros. Y la
inteligencia artificial/aprendizaje automático ya se utiliza en
coches de producción de NIO: los modelos ES8 y ES6 cuentan con
NOMI, un asistente personal para coche que emplea IA para
"aprender" los hábitos de los usuarios.
Para el equipo NIO Formula E Team, el uso de IA/AA se ha
convertido en un componente igualmente fundamental. Según Dave
Chen: "Pasamos casi todos los días examinando los datos que
recopilamos de una forma casi forense. Estos coches están muy
igualados en cuanto a los tiempos que consiguen por vuelta. Tienes
que trabajar mucho para comprender cómo se comporta tu coche para
mejorarlo. No detectar un sensor defectuoso y las pistas falsas que
puede enviarnos nos hace perder oportunidades de mejorar el
rendimiento del coche. A este nivel esto es algo que no podemos
permitirnos".
Acerca de Acronis
Acronis marca la pauta en ciberprotección
y almacenamiento en la
nube híbridamediante sus innovadoras soluciones de copia de
seguridad, antiransomware;
recuperación ante desastres, almacenamiento
y sincronización
y uso compartido de archivos de empresa. Reforzada por la
tecnología
de protección activa basada en inteligencia artificial,
la autenticación mediante blockchainy una arquitectura
de nube híbrida exclusiva, Acronis protege todos los datos en
cualquier entorno: físico, virtual, móvil, en la nube o
aplicaciones.
Fundada en
Singapur en 2003, actualmente confían en Acronis más de 5
millones de consumidores y 500 000 empresas del mundo
entero,incluidas
79 de las 100 marcas más valiosas.
Información Prensa:
SIM, S.L.
Dpto. Comunicación
María Guijarro [email protected]
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Pº Marqués de Zafra, 38 - 1º Ofic. 3 y 4
Acerca de Acronis:
Acronis es una empresa global de ciberprotección que ofrece la única plataforma de gestión de infraestructura, protección de datos y ciberseguridad integrada de forma nativa para proveedores de servicios gestionados y departamentos de TI. Las soluciones de Acronis están diseñadas para identificar, proteger, detectar, responder, recuperar y gobernar los despliegues de TI, asegurando la integridad de los datos y la continuidad de la actividad empresarial.
Una empresa suiza fundada en Singapur en 2003, Acronis tiene 15 oficinas en todo el mundo y empleados en más de 60 países. La solución Acronis Cyber Platform está disponible en 26 idiomas en 150 países y la utilizan más de 21,000 proveedores de servicios para proteger a más de 750,000 empresas. Obtenga más información en www.acronis.com.