Las empresas no quieren productos. Quieren que sus portátiles, ordenadores de escritorio y estaciones de trabajo estén protegidos en cualquier lugar, con el fin de mantener la seguridad de los datos y la productividad de sus equipos.
El mercado está repleto de soluciones individuales e integraciones problemáticas, lo que aumenta la complejidad y reduce la productividad. La complejidad en sí misma es un riesgo. Los MSP quieren reducir los riesgos, no aumentarlos. Buscan una solución sencilla y fiable, con costes previsibles, que aproveche la IA para escalar la productividad y el crecimiento.