
Imagínese en esta situación: se activa una alerta de ransomware. Su técnico abre la consola de EDR, revisa el panel de control de copias de seguridad, inicia sesión en el portal de seguridad del correo electrónico, verifica el estado de los parches en la herramienta de RMM y correlaciona alertas entre múltiples plataformas de distintos proveedores. Para cuando consigue identificar la causa raíz, la infección ya se ha propagado.
Esto es mucho más que un problema técnico; es una crisis de rentabilidad. Cuando los técnicos dedican tiempo valioso a navegar entre multitud de herramientas en lugar de contener rápidamente las amenazas, los costes del servicio aumentan y la productividad disminuye. La fragmentación de herramientas convierte cada alerta en una investigación interminable, reduce el número de endpoints que cada técnico puede gestionar, retrasa la respuesta y erosiona los márgenes de beneficio con cada incidente.
Tener múltiples herramientas desconectadas entre sí no solo aumenta la complejidad operativa; también actúa como un destructor silencioso de márgenes que hace que los MSP sean menos competitivos y rentables.
El destructor de márgenes que pasa desapercibido
Durante años, el sector animó a los MSP a acumular soluciones individuales: una para las copias de seguridad, otra para la protección de endpoints y otra más para la seguridad del correo electrónico, y así sucesivamente. La promesa era una cobertura integral. No obstante, la realidad es un ecosistema caótico de paneles de control desconectados entre sí que los técnicos deben ir alternando cada día.
Los datos recientes muestran que las organizaciones utilizan ahora una media de 83 herramientas de seguridad de 29 proveedores distintos. Para los MSP que gestionan cientos de endpoints de clientes, esto se traduce en cambios constantes de contexto, licencias solapadas y largos ciclos de incorporación para los nuevos técnicos.
Sin embargo, el verdadero peligro no es solo la ineficacia, sino también la ampliación de la superficie de ataque.
El problema de seguridad "N+1"
Cada nuevo proveedor, aunque cubra una necesidad (N), introduce un riesgo adicional (+1), lo que se conoce como el enfoque "N+1". Quince herramientas diferentes implican quince portales de administración, quince calendarios de actualizaciones y quince posibles puntos de fallo. Y aquí viene la mala noticia: los atacantes son conscientes de esto. Si logran vulnerar a un solo MSP, obtendrían acceso a cientos de empresas que dependen de él.
La fragmentación de herramientas no solo reduce la eficacia de su negocio, sino que también lo hace más vulnerable.
Los enfoques tradicionales de consolidación prometen ayudar, pero la mayoría obliga a aceptar concesiones incómodas. Si elige un proveedor centrado en ciberseguridad, podría perder funciones eficaces de recuperación ante desastres. Si opta por un especialista en copias de seguridad, seguramente tendría que sacrificar funciones avanzadas de prevención de amenazas. Por lo tanto, aunque logre resolver la fragmentación de herramientas, podría terminar creando nuevas carencias funcionales.
Más allá de los RTO y RPO
Los parámetros tradicionales de recuperación ante desastres, como el objetivo de tiempo de recuperación (RTO) y el objetivo de punto de recuperación (RPO), se diseñaron para fallos de hardware, no para adversarios sofisticados. Estos parámetros miden la velocidad y la pérdida de datos, pero ignoran una pregunta fundamental: ¿está realmente limpio el sistema que va a recuperar?
La ciberresiliencia moderna requiere nuevos parámetros como el tiempo medio para una recuperación limpia (MTCR) y la interrupción máxima tolerable (MTD). Estas medidas evalúan si la recuperación está verificada, libre de malware y dentro de los límites aceptables para la empresa.
De centro de costes a fuente de ingresos
Los MSP más sólidos han dejado de vender productos y han empezado a vender resultados. A los clientes no les importa el antivirus o la copia de seguridad como soluciones individuales. Les importa el tiempo de actividad y la continuidad de la actividad empresarial.
Cuando unifica su pila tecnológica en torno a la ciberresiliencia, cambia el enfoque de las conversaciones con sus clientes. No está vendiendo simplemente herramientas. Está vendiendo la capacidad de anticiparse a las amenazas, resistir ataques, recuperarse con rapidez de sus consecuencias y adaptarse a los riesgos en constante evolución de la actualidad.
Ese es un servicio premium que justifica un precio premium.
Cómo superar las barreras de productividad que lastran los márgenes de beneficio
La fragmentación de herramientas le está costando más de lo que imagina en márgenes, eficacia y exposición a riesgos de seguridad. La solución no es añadir más herramientas individuales, sino replantear su enfoque hacia la ciberresiliencia.
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Acerca de Acronis
Acronis es una empresa suiza fundada en Singapur en 2003, con 15 oficinas en todo el mundo y empleados en más de 50 países. Acronis Cyber Protect Cloud está disponible en 26 idiomas y en 150 países, y más de 21,000 proveedores de servicios lo utilizan para brindar protección a más de 750,000 empresas.



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