Por qué el RTO y el RPO ya no son suficientes
Los parámetros de
objetivo de tiempo de recuperación (RTO) y de punto de recuperación (RPO) han
guiado la planificación de la recuperación ante desastres durante décadas. Sin
embargo, fueron diseñados para mitigar fallos de hardware e interrupciones por causas
naturales, no para afrontar los ciberataques modernos que comprometen la
integridad de los sistemas.
Una recuperación
rápida no sirve de nada si se restaura un entorno infectado.
En la actualidad,
los MSP necesitan indicadores clave de rendimiento (KPI) que midan mucho más
que la velocidad. Necesitan parámetros que contemplen los procesos de
recuperación limpia y un nivel aceptable de interrupción del negocio:
- Tiempo medio para una recuperación limpia (MTCR): mide el tiempo necesario para restaurar un entorno verificado y libre de malware.
- Interrupción máxima tolerable (MTD): define cuánto tiempo puede permanecer inactiva una empresa antes de que el impacto resulte inaceptable.
En conjunto,
estos KPI alinean las decisiones de recuperación con los resultados reales, y
no únicamente con puntos de referencia técnicos.
Los beneficios
van más allá de la recuperación. Reducir el MTCR no solo elimina los ciclos de
reinfección y la necesidad de repetir restauraciones, sino que además evita la
pérdida de tiempo que supone alternar entre herramientas fragmentadas. En
consecuencia, los técnicos trabajan con mayor eficacia y los clientes obtienen
mejores resultados.
En nuestra nueva
infografía explicamos la transición desde los parámetros de recuperación
heredados hacia un modelo real de ciberresiliencia y mostramos cómo una
arquitectura unificada ayuda a los MSP a lograr tanto velocidad como fiabilidad
en sus procesos de recuperación.
Descargue la
infografía
